
cada tecla del piano es un envolvente dolor
que quiebra cada cuerda del corazón
con la que tocas el sitar.
Un vaivén de notas
quiero cerrar los ojos
abrirlos, y despertar,
pero ya estoy despierta
en el mismo lugar
con la misma música
y en la misma soledad en la que cada día muero.
Pero escucho esta música
que en cierto modo alivia
los pesares que llevo encima.
La dejo que suene, dejo que me desgarre
con cada uno de sus llantos
dejo que cale todo mi ser.
El tiempo ahora no existe
estamos ella, yo, y la soledad.
http://www.youtube.com/watch?v=Nzhy3CqbRLM